Hacia una calle más habitable: nuevas tecnologías y movilidad sostenible

10 Octubre, 2018

Por un urbanismo más ágil y estratégico que haga un uso democrático de las nuevas tecnologías, más informado para tomar mejores decisiones por una ciudad sostenible.

Un artículo de Miguel Mayorga Cárdenas y María Pia Fontana.

Estrategia urbana transversalización. Fuente: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana.

Las nuevas tecnologías están transformando rápidamente nuestra sociedad y aunque no lo percibamos tanto, también nuestras ciudades y la forma de movernos en ellas. Muchos enfoques, métodos, instrumentos y tecnologías de análisis urbano, y de divulgación pública utilizados por empresas privadas superan los utilizados por las administraciones. Existen por ejemplo plataformas digitales de libre acceso que realizan mapas interactivos de análisis urbano multicriterio de las ciudades, que funcionan como una suerte de inmobiliarias on-line de alcance internacional (Walk Score). Sin embargo, el planeamiento y la gestión de la ciudad aún se desarrollan bajo enfoques estrictamente formales, funcionalistas y desde compartimentos disciplinares estancos: los proyectos desde la arquitectura se confían a la intuición y al buen diseño; la calle como infraestructura y las redes urbanas son planificadas como una red tubería sin entender sus sinergias; y el planeamiento sigue basado en un zoning, estático en el tiempo y generalista en su definición. Hace falta introducir formas de trabajo interdisciplinar y aprovechar las nuevas tecnologías en el proyecto y la planificación del espacio-calle y de los barrios, atendiendo a la mejora de la movilidad y de la habitabilidad urbana.

En el urbanismo actual el concepto de “caminabilidad”,   “ciudad paseable”, “walkable city” o “Vision Zero”, es sinónimo de calidad urbana. Esta forma de abordar el espacio-calle, por así denominarlo con una connotación amplia y relacional,    representa una oportunidad para impulsar y fomentar de manera más abierta y colaborativa el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (datos, plataformas, apps, sistemas de información geográfica, sensores, realidad virtual o aumentada, etc.) como una forma de crear proximidad y complicidad entre la administración y los ciudadanos.

La calle toma mucha importancia como espacio objeto de reflexión, sobre todo cuando se hace patente la necesidad de hacer una revisión del modelo “cochecentrista”, que condiciona la forma de entender y concebir la vida urbana desde una visión que privilegia este medio de transporte. El espacio-calle,, conforma la principal red urbana de la ciudad, tanto por sus funciones de distribución y acceso, de configuración de lugares, de distribución usos y de centralidad, y también de canal de flujos de personas, bienes e información. La calle, exige nuevas miradas, con nuevos enfoques e instrumentos.

La calle como franja. Estrategia urbana transversalización. Fuente de las imágenes: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana.

Lo que se plantea es un tema de discusión amplio, y tiene que ver con las políticas de peatonalización de ejes y zonas centrales, y con la implantación de áreas de prioridad invertida; con la propuesta de pacificación de vías rápidas; con las políticas de mitigación de los impactos; con las mejoras en el transporte público; con los planes de movilidad sostenible o con las supermanzanas. Por mencionar solamente algunos ejemplos que conforman un conjunto de propuestas, que con mayor o menor incidencia, responden al objetivo de humanizar el espacio urbano, reducir las externalidades negativas de  las infraestructuras sobre la vida de los barrios, o también, combatir la contaminación, favorecer la libertad y seguridad de desplazamiento de los colectivos vulnerables, promover la cohesión social, la identidad de barrio y proteger  al vecindario de la gentrificación.

Hacer unas ciudades y calles más vivibles en términos ambientales, es cada vez más urgente. Como también es urgente promover soluciones políticas, económicas, sociales y a la vez técnicas que combatan la desigualdad socioespacial urbana. En otros términos, se trata de tender hacia cambios para una ciudad más justa, en la que los ciudadanos satisfagan el derecho a la centralidad y a una mejor y difundida calidad de vida urbana, a través de mejoras en las condiciones de los barrios, la accesibilidad, la movilidad y el diseño urbano para conseguir un espacio-calle morfológicamente, funcional y socialmente más equitativo.

La arrogancia y supremacía del coche sobre el espacio urbano han relegado a un segundo plano los otros medios de transporte más sostenibles, que ahora hay que volver a priorizar. Pero un cambio de modelo de ciudad, desde uno que entroniza al coche por uno que prioriza al peatón, también exige renovar enfoques y métodos del trabajo urbanístico. Antes de intervenir en cada calle y en su ámbito específico, bien vale la pena preguntarse por quienes la usan, como la usan, dónde se localizan, con qué medio se mueven, por dónde y cómo pasean o cruzan las calles, y por qué motivos.

Mapping urbano. Atlas temático y por colectivos sociales. Fuente: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana

Con este propósito, se ha realizado el estudio Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana (M. Mayorga, X. Abadía, M. Ramos, T. López, M. P. Fontana y G. Clavera), para el Ayuntamiento de Barcelona. Este estudio está basado en nuevos enfoques, métodos e instrumentos y pretende complementar el proyecto de Transformación de la Avenida Meridiana. A este proyecto de pacificación de la avenida,  que responde a una histórica reivindicación vecinal, se le suma la idea de fortalecer las relaciones transversales y “coser los barrios”. Se pretende así promover la identidad urbana en los cruces y esquinas de la ciudad y garantizar la continuidad y legibilidad urbana a partir de los movimientos peatonales cotidianos de los vecinos. Se trata de repensar esta autopista urbana existente, dentro de un nuevo modelo de ciudad, basado en la movilidad sostenible y en la recuperación del espacio-calle como espacio público, haciendo énfasis en la mejora de las condiciones de los barrios y de las conexiones transversales.

El proceso de reflexión y la propuesta de estrategia urbana para el estudio de la Meridiana, son una verificación técnica, y a la vez participativa (que mezcla lo morfológico, con lo estadístico, con lo testimonial y perceptivo), que identifica patrones de la vida urbana de los barrios, para luego definir un sistema de ejes cívicos urbanos transversales y un sistema de cruces-plaza. Todo esto se realizó mediante una radiografía del espacio-calle y de los barrios, a través de un atlas cartográfico elaborado mediante un Sistema de Información Geográfica (SIG) con el cual se pueden visualizar, modelizar y analizar -en interacción y en conjunto- mediante parámetros e indicadores los patrones y tendencias, sobre: cómo viven la ciudad los distintos colectivos sociales; cuáles son las condiciones de movilidad y accesibilidad; cuál es la calidad del espacio público; cuáles son las actividades y características socioeconómicas e incluso cuál es el grado de la vulnerabilidad frente a los procesos de gentrificación. Una radiografía que conforma una base de análisis útil para finalmente proponer criterios y posibles soluciones de intervención a lo largo de esa amplia franja urbana de calles y barrios.

Proyectos de espacio público. Los cruces-plaza. Fuente: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana

 

Los cruces plazas. Fuente: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana

Es necesario un urbanismo más ágil y estratégico, de barrios y de calles, que haga un uso democrático de las nuevas tecnologías, y que a su vez evite los riesgos de la corporativización, de la tecnocracia y del control “panóptico” de la ciudad; que tienda a ser más dinámico y atento a los cambios, a los acontecimientos, a las permanencias y a los procesos; a lo necesario y a lo superfluo, a lo cierto y a lo incierto, a lo singular y lo plural. Un urbanismo técnico, de proyectos urbanos y de políticas urbanas, intuitivo pero verificable, informado y documentado, socialmente comunicable y realmente participado, que cree proximidades y complicidades sociales dentro del consenso y del inevitable conflicto.  Con un urbanismo mejor informado se podrán tomar mejores decisiones para tender hacia una movilidad y una ciudad más sostenible.

Publicado originalmente en El País.

Fuente de las imágenes: Procés de reflexió participada sobre els eixos transversals a la Meridiana (M. Mayorga, X. Abadía, M. Ramos, T. López, M. P. Fontana y G. Clavera). Reproducidas con permiso de los autores.

Sobre el autor

Profesor colaborador en la asignatura del Máster Universitario de Ciudad y Urbanismo. Doctor arquitecto. Profesor asociado en la ETSECCPB-UPC. Asesor urbanístico del área de Ecología, Urbanismo y Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona. mayorgafontanaarqs.wordpress.com / Linkedin
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