El lenguaje es acción | Revolución urbana y derechos ciudadanos. Conclusiones. (Parte 7)

28 noviembre, 2013

Revolución urbana y derechos ciudadanos. Conclusiones generales. (y VII)

– Esta es una serie de artículos en los que Jordi Borja aborda las conclusiones generales de su libro Revolución urbana y derechos ciudadanos, Alianza Editorial, 2013.

7. El lenguaje es acción.

Solo existe aquello que se puede nombrar, lo que no tiene un nombre específico no existe. Desde San Agustín a Lacan muchos pensadores han enfatizado la importancia de aplicar un nombre claro a las cosas. En nuestra época y en nuestro caso en la terminología habitual usada sobre la temática urbana se ha producido la eclosión de un lenguaje confusionario que, sea cual sea la intención de los que los usan, sirve para vender gato por liebre. En el capítulo séptimo de nuestro trabajo dedicamos una parte bastante extensa al tema. En esta conclusión solamente queremos destacar el uso de las palabras como armas de la lucha de clases.

El pensamiento único no es pensamiento, es propaganda ultraconservadora, y si lo fuera tampoco sería único. El pensamiento crítico ha florecido precisamente en la última década aunque gran parte de  la clase política y la académica no haya querido enterarse. Y es indispensable para la acción. No practicarlo es hacerse cómplice de las injusticias del mundo actual. El pensamiento utópico está presente en los movimientos sociales  y solo los que lo desconocen pueden considerarlo inútil, las utopías no existen para ser realizadas sino para indicar otros caminos, otros mundos posibles. También el pensamiento utópico es acción, es el horizonte que nos anima a andar.

Pero las ciencias sociales académicas y  el discurso de los políticos institucionales han asumido el pensamiento único. O la negación de un pensamiento fuerte, como ha difundido la postmodernidad, expresión intelectual de las políticas neoliberales. Se aceptan conceptos tan absurdos como perversos como “la competitividad” de las ciudades, tan confusos como la cohesión social, tan engañosos como los “mercados” o el “Estado de  Derecho”, tan equívocos como  “globalización”, tan prostituidos como “democracia” cuando se aplica únicamente a los aspectos procedimentales. Conceptos utilizados por unos y por otros, que naturalizan lo que son mecanismos y comportamientos sociales. Hoy una de las principales tareas intelectuales es desenmascarar el uso de estos conceptos y muchos más que cumplen funciones similares. Aunque a veces los que los criticamos no podemos o no sabemos evitar usarlos.

Sobre el autor

Profesor Emérito y Presidente del Comite Académico del Máster Universitario de Ciudad y Urbanismo de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona y Geógrafo urbanista por la Université de Paris-Sorbonne. Ha ocupado cargos directivos en el Ayuntamiento de Barcelona y participado en la elaboración de planes y proyectos de desarrollo urbano de varias ciudades europeas y latinoamericanas. Fue Presidente del Observatorio DESC (derechos económicos, sociales y culturales). Website

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