La imposición de normativas utópicas sobre la ciudad existente (I): El caso de las redes de servicios en urbanizaciones informales brasileñas.
Eduard Álvarez. Profesor Consultor del área de Gestión de la Ciudad y Urbanismo en el posgrado el master de Gestión de la Ciudad en las especializaciones de Territorio e Infraestructuras y en Urbanización y Movilidad.
Mireia Hernández. Profesora Consultora del área de Gestión de la Ciudad y Urbanismo en el posgrado el master de Gestión de la Ciudad en la especialización de Territorio e Infraestructuras.
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¿Donde están los abogados? ¿Por qué no han echado una mirada detenida a la ley y al orden que su propio pueblo produce? La respuesta es que en el tercer mundo y en los países que salen del comunismo, los abogados están por lo general muy ocupados estudiando la ley occidental y adaptándola.
- Hernando de Soto [1]
La afirmación del prestigioso economista peruano a finales de los noventa sigue siendo totalmente válida y aplicable a los problemas más actuales de nuestro día a día. Los países emergentes están viviendo acelerados procesos de urbanización que multiplican el tamaño de las ciudades y deshabitan las regiones rurales. La vivienda sigue siendo una de las principales preocupaciones de los desplazados, así como de las instituciones públicas que no consiguen fiscalizar la construcción de asentamientos irregulares. De este modo, importantes colectivos son obligados a vivir de forma precaria y bajo los condicionantes de un mercado alternativo con sus propias reglas y actores. Dentro de este bullicioso proceso urbano que desborda a planificadores y autoridades, cabe atender a un aspecto que tiene especial relevancia para los urbanistas: la autoconstrucción de ciudad y sus redes de servicios.
Evidentemente, no es la primera vez en la historia que acontece un fenómeno de similares características. Desde el siglo XIX se vienen sufriendo importantes procesos de ensanche y regeneración urbana, sin embargo cada uno de ellos ha tenido sus propios actores y ha seguido sus propias pautas. Sirva de ejemplo la cita de McDonough, en donde afirma que: La Revolución Industrial no fue planificada, pero no por ello carece razón de ser. En resumidas cuentas, fue una revolución económica, provocada por el deseo de adquisición de capital [2]. Y en este caso puede establecerse un claro raciocino para establecer paralelismos.

